OPORTUNISMO Y ANTIHAITIANISMO

La llegada al poder del presidente Abinader estuvo rodeada de ilusiones para mucha gente que creyó que se iniciaba un cambio para el país, como fue su consigna de campaña. Cambió el partido en el gobierno y llegaron a altos cargos en el Estado algunas personas con vínculos profesionales o académicos con la lucha por los derechos humanos. Sin embargo, la realidad demostró rápidamente que el nuevo gobierno continuaría por el camino de la desigualdad social, el clientelismo y la corrupción, la brutalidad policial, y especialmente una política hostil hacia las personas dominicanas de ascendencia haitiana, la comunidad inmigrante haitiana e incluso contra Haití como país. El gobierno del presidente Luis Abinader, con sus discursos, sus acciones y omisiones, se ha convertido en uno de los gobiernos que ha tratado con más hostilidad al pueblo haitiano y a la comunidad dominicana de ascendencia haitiana, después de las dictaduras de Trujillo y Balaguer.

La presencia de personas como Roberto Álvarez, Juan Bolívar Díaz o Bartolomé Pujals en altos cargos gubernamentales o diplomáticos, que en algún momento acompañaron o se solidarizaron con luchas como la que hemos librado contra la apatridia y la desnacionalización, no se tradujo en que se tomaran medidas para garantizar el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas. Al contrario, en estos dos años se han afianzado políticas guiadas por lo más bajo del ultraconservadurismo y del antihaitianismo, como negar el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo incluso si peligra su vida, negar el derecho del pueblo dominicano a vivir libre de discriminaciones por orientación sexual o de carácter racista, negar el derecho a sus pensiones a los trabajadores cañeros, seguir negando la nacionalidad a las personas dominicanas de ascendencia haitiana desnacionalizadas por la sentencia 168-13, e incluso realizar detenciones arbitrarias de personas dominicanas de ascendencia haitiana en los operativos migratorios y la detención en hospitales y sus alrededores de mujeres embarazadas haitianas.

El presidente Abinader se ha referido a la crisis que atraviesa Haití como una amenaza a la soberanía y la seguridad nacional de República Dominicana, exigiendo repetidas veces ante foros internacionales como la OEA y la ONU que Haití sea intervenido militarmente. Esto es muy grave, sobre todo tomando en cuenta la historia de nuestro propio país, que sufrió en 1965 una invasión militar bajo el paraguas de la OEA. Al leer la prensa nacional y escuchar las declaraciones del presidente, da la impresión de que se estuviera preparando al pueblo para declararle la guerra a Haití. Los problemas económicos, políticos y sociales que atraviesa Haití ciertamente son de extrema gravedad y merecen la mayor solidaridad de todos los pueblos y gobiernos del mundo. Lamentablemente, el gobierno de Abinader, al negarle al pueblo haitiano su derecho a la autodeterminación y exigir una nueva invasión, pasa por alto que fue la ocupación militar de la MINUSTAH entre 2004 y 2017 una de las principales causas de la actual crisis. El propio gobierno de Abinader está previendo que una invasión empeorará la situación del pueblo haitiano cuando anuncia que cerrará la frontera y negará el derecho de refugio y asilo de manera absoluta a las personas haitianas si la invasión se lleva a cabo.

Por otra parte, ese extraño interés de Abinader por presentar los problemas internos de Haití como si estuvieran aconteciendo en el territorio dominicano solo se puede entender a la luz del uso del tema haitiano como distracción de los propios problemas económicos y sociales que padece el pueblo dominicano. También existe el cálculo político de que un manejo agresivo del tema haitiano puede dar resultados electorales con miras a la reelección, pero ¿a qué costo?

Ni siquiera nos hemos recuperado de las destrucciones que dejó el huracán Fiona, aún hay familias sin techo, sin energía y sin agua, hace falta comida, escuelas y hospitales en muchos de nuestros pueblos y ciudades. Al mismo tiempo, aprovechando el clima de temor creado por el gobierno mismo, el presidente anunció que ha hecho las mayores compras de equipos militares desde 1961, o sea desde la época de Trujillo, y exhibió algunos de estos equipos en la frontera, todo para hacer frente a una inexistente amenaza haitiana.

Además de negar el derecho al refugio y al asilo, el gobierno de Abinader coloca obstáculos a la regularización de la situación migratoria a miles de personas haitianas que tienen muchos años viviendo y trabajando en la República Dominicana, aportando a su desarrollo económico, social y cultural. Tanto los inmigrantes venezolanos, beneficiados por un programa de regularización específico por parte de este gobierno, como los inmigrantes haitianos recientes, son en la mayoría de los casos forzados a salir de su país debido a la terrible crisis de sus respectivos países, incluyendo el deterioro económico y la alta criminalidad. Las razones que justifican la regularización de unos son válidas para la regularización de los otros, de no ser por las tradicionales discriminaciones racistas por parte del gobierno.

El presidente Abinader además mantiene congelada la situación de las personas dominicanas de ascendencia haitiana afectadas por la sentencia 168-13, situación que muy bien conoce, pues sobre el particular dijo en 2013 que se trataba de una decisión “injusta” y “poco civilizada”,que le quitaba “el derecho a la nacionalidad a dominicanos y dominicanas de rostros distintos”. El presidente Abinader haría bien en recordar esas palabras y concentrar sus esfuerzos en resolver los problemas internos que nos afectan a los dominicanos, a los inmigrantes que residen aquí y a las personas dominicanas descendientes de inmigrantes haitianos, condenadas a la apatridia y a la exclusión, en vez de distraer a la opinión pública con una supuesta amenaza proveniente de Haití. Por ejemplo, desde hace dos años se habla del peligro de una incursión de bandas haitianas y esto sencillamente nunca ha ocurrido.

Las personas comprometidas con la libertad y la justicia debemos rechazar una nueva invasión contra Haití. La ocupación militar de la MINUSTAH entre 2004 y 2017 generó la actual crisis y el actual régimen vaciado de legitimidad y repudiado por el pueblo haitiano. Además, dejó miles de muertos por la represión y por la introducción de una epidemia de cólera, que también trajo la muerte a cientos de dominicanos. El gobierno dominicano debe respetar los tratados y convenios internacionales que ha firmado en materia de derecho al asilo y al refugio, y si no los considera válidos debe entonces plantear ante el Congreso el retiro de su firma de todos esos documentos internacionales, para decirle de manera clara al resto del mundo que el régimen dominicano pasa a ser uno de los pocos que no reconoce que el asilo y el refugio son derechos humanos. Decisión que no le ayudará mucho en la candidatura que impulsa al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

La verdadera amenaza a los derechos del pueblo dominicano no viene de Haití. La tenemos aquí mismo entre nosotros, la amenaza viene de las políticas del gobierno y las campañas de sectores antidemocráticos que promueven e imponen la discriminación, la exclusión y la miseria, que niegan nuestros derechos democráticos más elementales, que nos mantienen sin derechos laborales, sin igualdad efectiva ante la ley, que permanentemente difunden discursos de odio racista que se traducen en violencia, que pretenden construir un régimen de apartheid. Detener el antihaitianismo gubernamental, la discriminación y el odio racista, es luchar por un futuro en el que todas las personas dominicanas podamos gozar de igualdad de derechos, libertades y dignidad.

Censura libro infantil: «La Muñeca de Dieula»

Nota de prensa del Proyecto Anticano

FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO 2022 CENSURA LIBRO INFANTIL “LA MUÑECA DE DIEULA”

La muñeca de Dieula/ Dieula Poupe es un libro infantil de la escritora y activista por los derechos humanos, Ana Belique, editado por la prestigiosa escritora Farah Hallal. Dicho libro “quedó fuera del programa” en respuesta a las amenazas y campaña de injurias promovidas por grupos de ultraderechistas conservadores.

Varias excusas se ofrecieron hasta que el director de la Feria del Libro reconoció: “entramos en pánico”, razón por la que se decidió eliminar la actividad del programa, refiriéndose a las amenazas promovidas por redes sociales, desde los grupos de ultraderecha autodeniminados “nacionalistas” que promueven, además injurias sobre el contenido del libro y su autora.

Desde el colectivo Proyecto Anticanon/ Editorial Anticanon denunciamos el poder y la influencia que tienen los grupos y posiciones de la ultraderecha conservadora y violenta frente a decisiones que toma el Ministerio de Cultura y la dirección de la Feria del Libro, ya que del mismo modo con que se “quitó del programa a Ana Belique”.

Llama poderosamente la atención el contraste entre la violencia y agresiones exhibidas por los grupos ultraconservadores autodenominados nacionalistas y el trato de las autoridades, que sin importar que públicamente amenazan los derechos democrático e integridad de Ana Belique, no toman acciones al respecto, uno de ellos proclamó el pasado 23 de abril: “tenemo´ gente aquí en la feria, donde vean e´tantes con el libro de Ana Belique vamo´ a tene´ problema aquí en la feria”

Desde Proyecto Anticanon hemos entregado en el despacho de la ministra de cultura, Milagros Germán, una carta en la que solicitamos un diálogo que posibilite acciones más diversas y democráticas, como ha planteado discursivamente la ministra durante la inauguración de la FIL “Esta feria al igual que cada iniciativa que nos toque el honor y el deber de impulsar desde este Ministerio de Cultura está siendo trabajada para que sirva a nuestra gente de manera PARTICIPATIVA e INCLUSIVA, sin dejar a nadie atrás…” 

El sábado 23 por la noche la poeta Michelle Ricardo interpretó una pieza a modo de crítica a la situación antes descrita, desde ese momento ha sufrido hostigamiento y graves amenazas a su integridad por parte de más de una treintena de personas que se identifican como parte de los referidos grupos “nacionalistas”. Se ha interpuesto una demanda judicial el día 28 de abril en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva en la que se establecen las agresiones, hostigamientos y amenazas por más de una treintena de personas autoidentificadas como miembros de una organización nacionalista.

Mi Libro Infantil Dieula y las Manifestaciones Ultranacionalistas

En los últimos días se ha estado hablando mucho de mi nombre en las redes sociales a causa del llamado de grupos ultranacionalistas quienes rechazan mi presentación en la feria del libro que se está llevando a cabo en estos días.

Foto del libro La muñeca de Dieula

Se que muchos han estado esperando alguna reacción, algunos quizás quieren más información o simplemente saber un poquito más de que es lo que pasa.

Primero que nada, quiero que sepan que yo no estuve presente en la feria del libro el día 23 de abril, día en que la Antigua Orden y otros grupos Ultranacionalistas convocaron su manifestación, no estuve ahí ni ningunos de los compañeros del movimiento porque tampoco era el día previsto para nuestra presentación.

Les cuento que a raíz una hermosa iniciativa que llevamos desde el 2019 (muñecas negras RD) había decidido escribir una pequeña historia infantil que ilustra un poco nuestro trabajo en el marco de esa iniciativa y el impacto en la vida de algunos niños y niñas.

El libro es una manera diferente de llegar a los más pequeños, especialmente aquellos que no pueden bregar con agujas y tijeras. Gracias al apoyo del Proyecto Anticanon que asumió el trabajo editorial del libro, es un libro con una metodología muy pedagógica que puede fácilmente ser usado en grupos y escuelas para trabajar temas de identidad, negritud, autorrepresentación e interculturalidad, una materia aún pendiente en nuestra isla.

Es un libro bilingüe (kreol-español), como una manera fomentar la interculturalidad en la isla y la valorización del kreol entre los niños y niñas de los bateyes, recuerden que el batey es el espacio que le da sentido a nuestro trabajo como dominicana de ascendencia haitiana, por lo que es importante para mí y para el movimiento llevar a cabo acciones desde y para nuestra gente bateyera.

Desde el proyecto Anticanon se gestionó que se pudiera realizar una actividad en el pabellón infantil durante la feria del libro dominicana que se está llevando a cabo en estos momento y es a raíz de esta actividad que grupos ultranacionalistas han llamado a boicotear la misma ya que según ellos soy una “traidora a la patria” que no merece tener oportunidad presentar un libro en una feria de dominicana, además, el cual según ellos busca la haitianización al promover el kreol, en su discurso han llegado incluso a compararme con Angelita Trujillo hija del dictador quien intentó reivindicar la memoria de su padre, dicen ellos  (si a ella  como dominicana no se le ha permitido muchos menos debería permitirse  a Ana Belique).

Como algunas personas bien saben, estos grupos no buscan más que intimidar y amedrentar a todos los que trabajamos en pro de los derechos humanos y más si esto tiene un algún vínculo con Haití y la negritud que en mi caso particular al ser descendiente de haitianos y luchar abiertamente en contra de la desnacionalización de los dominicanos de ascendencia haitiana soy tildada como una enemiga de la patria. 

Honestamente, jamás pensé que un libro infantil como “La Muñeca de Dieula” podría generar el interés de grupos ultranacionalistas como se visualiza en las redes sociales, las acciones de estas personas no hacen más que confirmarme dos cosas primero, que estoy haciendo un buen trabajo y segundo, la necesidad de seguir haciendo el trabajo que venimos realizando con más ahínco, pues tildar un libro haitianización por ser bilingüe es señal de que en RD estamos muy lejos.

Sé que muchas personas cercanas y no tan cercanas han tenido intensas confrontaciones a través de las redes sociales con personas de estos grupos, y han estado muy preocupadas por las amenazas de estos grupos a mi persona, les agradezco los gestos de solidaridad hacia mi y hacia la causa que no es solo mía, sino de todos los que luchamos por una mejor sociedad.

Lamentablemente ahora la avalancha de mensajes amenazantes de odio se están dirigiendo a Michelle Ricardo quien dirige el Proyecto Anticanón después de ella  haber leído un poema sobre las intimidaciones, amenazas y prohibiciones que hemos estado teniendo para participar de la feria con mi libro, el domingo 24  de abril después de sus palabras en el espacio de tribuna libre de la feria del libro y subidas del video a las redes sociales, ella ha recibido mensajes de audio e imágenes intimidantes de amenazas y de odio directamente a su número de WhatsApp de personas que se identifican como de la Antigua Orden Dominicana, esto es algo que es muy preocupante y debe movernos a la acción para apoyar y proteger a Michelle de estos grupos que abiertamente nos amenazan  y pretenden coartar nuestra libertad.  

Una vez más agradezco aquellos que manifiestan su apoyo abiertamente o de manera privada, nada de lo que hago es con la intención de buscar sonido, sin embargo, aparentemente hay un costo y un peso en ser quien soy y en todo lo que hacemos, pero nada, seguimos firmes trabajando en la construcción de una mejor sociedad desde donde sea posible, lo importante es resistir y nunca desistir.

Discurso en Ingenio Boca de Nigua»Somos Quien Somos»

Discurso leido por Ana Belique durante el lanzamiento del libro «Somos Quien Somos» en el ingenio Boca de Nigua en el marco del Diálogo de Tambores.

Agradecemos la oportunidad de presentar nuestro libro en este lugar que está cargado de significados para el movimiento reconoci.do, este es un espacio emblemático no solo por ser un monumento histórico, sino por lo que representa a nivel de lucha y resistencia para los negros y negras de la isla, una historia que lamentablemente no se comenta y que la mayoría de la gente desconoce.

Ana Belique

Como herederos y herederas del legado de Boca de Nigua al llegar a este espacio conectamos inmediatamente en el espíritu de lucha y resistencia que aquí se vivió. Donde se pretendió silenciar el grito de la libertad y el espíritu de lucha de nuestros antepasados.

En el 2010 cuando comenzamos a reunirnos como movimiento para formarnos y entender cómo actuaba la política de desnacionalización que nos está afectando, este fue uno de los lugares que visitamos y aquí comenzamos a entender las conexiones que tiene la situación actual que vivimos y el proyecto colonial de esclavitud, racista y de discriminación que aún persiste con nuevas maneras y nuevos discursos en nuestra sociedad.  Lo que vivimos hoy no es nuevo ni está aislado, pues tienen sus raíces aquí en el espacio donde hombres negros y mujeres negras fueron esclavizados hasta morir. Acallaron su voz, pero no sus sueños de ser libres.

Este libro que compartimos con ustedes hoy no es más que la extensión de la voz de esos hombres y mujeres que se alzaron en rebelión hace ya más de 500 años. 

La sangre y el sacrificio librados aquí no fueron en vano, pues nosotros somos parte de esa herencia y aceptamos estar aquí como una manera de levantar la voz de los héroes y heroínas que lucharon y murieron reclamando libertad. Ellos no pudieron contar sus historias, sus luchas están vinculadas a la nuestra, a una herencia colonial que aún persiste en nuestra sociedad.

Nos hubiera encantado presentarles hoy un libro de éxitos y logros de personas afrodescendientes en RD, pero lamentablemente no es así, este libro está lleno de historias de hombres y mujeres negros que al día de hoy siguen padeciendo por ser negros y negras en una tierra que reniega sus orígenes y solo lo revindica como parte del folclore nacional.

Estamos hoy aquí, no solo porque este espacio sea de homenaje a nuestros antepasados, sino por la imposición y el miedo a que nuestras voces se escuchen en los espacios convencionales por los grupos ultranacionalistas que pretenden infundir el miedo, acallar nuestra voz y ocultar nuestra historia. Sin duda alguna, ellos son herederos de aquellos que se beneficiaron de la esclavitud de nuestros antepasados y que al día de hoy siguen beneficiándose del trabajo esclavo de nuestros padres haitianos quienes trabajan en condiciones casi de esclavitud.

Boca de Nigua como ingenio es un espacio que concentró a cientos de hombres y mujeres traídos de áfrica, que bajo los látigos y las cadenas del amo trabajaron como esclavos hasta morir.

Nuestros padres que fueron traídos desde Haití al corte de la caña en los bateyes dominicanos viven la extensión de aquel sistema esclavista en un estado moderno. Solo es necesario asomarse a uno de nuestros bateyes y descubrir allí la realidad de vida infrahumana de tantos hombres y mujeres que dieron sus fuerzas y su sudor para endulzar la economía de este país.

Las características históricas de este lugar como espacio de lucha y resistencia se manifiestan también el batey o en los bateyes desde donde venimos cada uno de los que estamos aquí, pues a pesar de las condiciones, las necesidades y las desigualdades nos mantenemos en resistencia.

El batey es el lugar en donde los poderosos entienden que debemos estar y desde el cual no deberíamos salir, es el espacio social al cual nos han relegado sin oportunidades a trascender, pero desde allí luchamos y resistimos en contra de este sistema de exclusión.

Somos afectados por la Sentencia del Tribunal Constitucional (168/13) que refuerza las condiciones jurídicas para sumergirnos en la invisibilidad, despojándonos de derechos adquiridos como es la nacionalidad dominicana y de todo lo que de esto se desprende. Las mujeres negras, dominicanas de ascendencia haitiana, las afrodescendientes somos las principales víctimas. Juliana Dequis fue la titular de la nefasta sentencia 168-13, hoy hemos tenido la oportunidad de escuchar a Malena y su situación se sigue transmitiendo a sus hijos e hijas, Juliana y Malena son solo dos nombres de los tantos que podemos mencionar, una realidad que continuará se está transmitiendo de generación en generación.

Sabemos que este evento se presenta como un esfuerzo del gobierno para avanzar en la agenda del decenio de los afrodescendientes y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero ningún evento podrá ignorar la deuda de este ni de ningún gobierno con la invisibilidad de los afro dominicanos y más aún con la discriminación estructural que existe en contra en los descendientes de haitianos.  Las acciones recientes del estado dominicano refuerzan la idea de la blanquitud dominicana al negar la nacionalidad a personas nacidas en este país por ser hijos de haitianos.

Se refuerza la idea de la blanquitud cada vez que un policía detiene a un joven negro en la calle por perfil sospechoso, cada vez que los agentes de migración detienen a personas negras en las calles por parecer haitianos con la intención de deportarlos y peor cuando el pasado mes de octubre del 2021 este gobierno encabezó una cacería en los hospitales en contra de mujeres haitianas embarazadas y en labor de parto.

Estas mujeres somos nosotras dominicanas de ascendencia haitiana a las cuales nos han negado el derecho a tener una documentación, son nuestras hijas, son nuestras madres inmigrantes, son nuestras hermanas indocumentadas, son nuestras tías y vecinas, somos principalmente las mujeres las que sufrimos los látigos de la discriminación y el racismo que desde el estado se expande a toda la población con discursos modernos disfrazados de amor a la patria y defensa de la soberanía.

Este lugar y la rebelión que aquí se libró han sido silenciados en nuestros libros de historias, como se ha pretendido ocultar todos los rasgos heroicos que involucra a la población afro o haitiana en la historia nacional, hoy se siguen silenciando al ignorar nuestra realidad y nuestra voz como sus descendientes.

No se puede hacer un verdadero homenaje a la Rebelión de Boca de Nigua sin crear las condiciones para que negros y negras en este país sean reconocidos. Un verdadero homenaje es promover los valores y la herencia que tenemos de áfrica más allá de la güira y la tambora, la herencia africana es mucho más que eso en nosotros y nosotras.

Estar aquí hoy y hablar del decenio sin tomar acciones claras y contundentes para frenar estas situaciones que perpetúan los niveles de desigualdad de la población negra y de los dominicanos de ascendencia haitiana, será una contradicción de lo que se espera con los objetivos del decenio y la misma agenda 2030 que desde estos espacios se impulsan.

Un verdadero homenaje implica dejar de perseguir a jóvenes negros de los barrios por perfil sospechoso, es parar la politica de desnacionalización que está ejecutando al día de hoy el estado, es impedir que sigan naciendo niños y niñas en condición de apátridas por la negación al reconocimiento de la nacionalidad dominicana. 

Si este evento es una señal del interés del estado y de este gobierno a promover los objetivos del decenio y de la agenda 20-30, este evento no puede terminar sin un firme compromiso de impulsar una agenda para erradicar la discriminación y la exclusión social de los afrodominicanos ni de los dominicanos de ascendencia haitiana como se ha venido realizando hasta hoy.

Un verdadero homenaje debe implicar que el estado dominicano adopte las medidas necesarias para reducir los niveles de desigualdad existentes entre los dominicanos de ascendencia haitiana creando los mecanismos necesarios para el acceso y del goce de la nacionalidad y de la documentación de manera efectiva.

Crear un marco de legal en contra toda forma de discriminación, en virtud del artículo 39 de Constitución vigente, que además incluya regímenes de consecuencias para todos aquellos que de manera deliberada cometen el delito de discriminación.

Reconocer el derecho a la nacionalidad dominicana efectiva, para todas las personas nacidas antes del 26 de enero del año 2010, sin ninguna restricción.

Que la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional Dominicano no siga produciendo efectos sobre personas nacidas en territorio dominicano y que el Estado deje de implementar políticas discriminatorias que contraviene su propia Constitución.

Que el gobierno suspenda las deportaciones de mujeres negras embarazadas e indocumentadas, así como de personas dominicanas de ascendencia sin documentos de identidad, niños y niñas y personas ancianas.

Que los representantes de los organismos internacionales aquí presentes; exijan al Estado dominicano el respeto al derecho de la nacionalidad dominicana a las personas despojadas de la misma por la sentencia 168-13.

Requerir del Estado dominicano tomar medidas pertinentes a los fines de cesar las deportaciones masivas de inmigrantes haitianos, la separación de familiares; además de abstenerse, desterrar del país a personas dominicanas de ascendencia haitiana (sean estos documentados o no).

Es el momento de hacer valer los discursos, aprovechemos el momento y hagamos efectivo el poder conferido para que los cambios sean una realidad, no podemos promover un discurso cuando en la práctica se ejecutan políticas que laceran lo más profundo de la dignidad humana.

Aún estamos a tiempo, hagamos del cambio una realidad que no excluya ni discrimine a nadie. 

¿ Qué está pasando con mis hermanos/as dominicanos/as de ascendencia haitiana?

Hola amigas y amigos,

Sé que hace mucho no escuchan mucho de mí, ni de las actividades del movimiento, es como si todo se hubiera resuelto ¿verdad? Pues, te cuento que no, mis hermanos y hermanas dominicanos de ascendencia haitiana siguen viviendo en un limbo legal peor que el momento que vivimos en el 2013 con la Sentencia 168-13, ¿sabes porque es peor? porque ahora no sólo están viviendo el problema de verse sin documentos, sino también por el hecho de que no han tenido respuestas efectivas, las respuestas fueron a medias, todos que aplicaron al proceso de regularización bajo el mandato de la ley 169-14 tienen sus documentos vencidos, no existe procesos ni procedimientos de cómo renovarlos y nadie está hablando de eso.

Quizás habrás escuchado del reciente decreto del Presidente Luis Abinader otorgando la naturalización a 50 personas el pasado mes de Mayo, pues si es cierto que hubo un decreto, pero nadie sabe cuáles son los procedimiento para hacer efectiva dicha naturalización, por lo que posiblemente pasará igual que el decreto de agosto 2020 de  Danilo Medina donde otorgaba la naturalización  a 750, ¿sabes qué pasó?, pues nada, llegaron  las nuevas autoridades y como no habían procedimiento claros no han hecho nada ni con el decreto de Danilo ni con  el decreto de Luis Abinader.

Hoy en día los pocos que obtuvieron el carné de residencia migratoria y la cédula de identidad de extranjeros se encuentran con estos documentos vencidos, la mayoría sin saber cómo renovarlos.

¡Ah! por si no lo sabías, ninguno de estos procesos es gratis.

Así es, a pesar de que se habló mucho de la gratuidad del proceso, demostramos en su momento lo que implicaba económicamente para cada persona o familia aplicar a dicho proceso, pues te comento que ahora tanto la renovación de la cédula de extranjero como la residencia tienen un costo que oscilan en más de 5000 pesos dominicanos y te cobran 1000 de mora por cada mes después del vencimiento.

¿Te imaginas que como dominicana/o tengas que pagar cada año 5000 pesos para renovar tu cédula de identidad, es un poco difícil pensarlo ¿o no? pues mis hermanos y hermanas dominicanos de ascendencia haitiana etiquetados como grupo B por la ley 169-14 tienen que pagar 5000 para poder renovar su cédula, ¡AH!  pero, si el carné de la residencia está vencido ellos no pueden renovar la cédula.

¿Cómo pueden renovar su carné de residencia personas que nacieron en este país y que se vieron obligados a entrar a un proceso de extranjerización?

Lamentablemente, es una de las preguntas que no le puedo responder ni siquiera a los implicados, pues no tenemos una respuesta oficial.

Un grupo de jóvenes afectados/as por la sentencia 168-14 y por la ineficiente ley 169-14 estarán depositando varias cartas en el palacio nacional, solicitando al presidente tomar en cuenta su situación de limbo legal e indefinición en la que están viviendo al no tener respuestas efectivas a siete (7años) de la ley 169-14.

Les seguiré compartiendo más sobre esto más adelante.

Hasta pronto!

“Una flor para George Floyd” y a todas las personas asesinadas por ABUSO POLICIAL, crímenes de odio, racismos y xenofobia.

¡Exigimos el respeto en igualdad de los Derechos Humanos!

Hoy todavía bajo el asombro y la indignación por las acciones fascistas del 9 de junio del 2020, regresamos a concluir nuestra manifestación en contra del asesinato brutal de George Floyd, en solidaridad con su familia y todo el pueblo afro-americano que exigió justicia y ni una muerte más por el racismo estructural. George Floyd se alzó como icono de rabia e indignación y provocó que millones de personas negras, descendientes de la herencia africana en Abya Yala y el mundo gritaran “no puedo respirar”, “I can’t breathe”, “el racismo no nos deja respirar”. Hoy nos congregamos en el mismo punto en donde colonialistas colgaron la cabeza del anti-esclavista Lemba Calembo, para regalar una flor a la memoria de George Floyd y a la memoria de todas nuestras víctimas asesinadas como producto del abuso policial, los crímenes de odio como los linchamientos, todos los racismos y la xenofobia.

El policía asesino de George Floyd, Derek Chauvin ha sido condenado por tres cargos de asesinato, no hay justicia posible que pueda dimensionar el horror del asesinato de Floyd. En nuestro país de alta impunidad y racismo, luchamos por lograr justicia para nuestros muertos y muertas, físicos y legales: por eso recordamos el asesinato por el ejército interventor de Estados Unidos, del cimarrón Liborio Mateo; de Mamá Tingó, una muerta de Estado en los 12 años de Balaguer; el linchamiento fascista en Santiago de Claude Jean Harri, el asesinato del artista Ney Henríquez Díaz, William Florián, María Melania Lorenzo, Diana Batista, Edwin Céspedes, la asfixia del abogado Argenis Martínez, a manos de la policía, la mayoría en sus propias casas; seguimos condenando la Sentencia Racista del Tribunal Constitucional (TC-168-13) que todavía hoy sigue afectando la vida de miles de dominicanos y dominicanas de ascendencia haitiana. Denunciamos el ataque de nacionalistas contra Afros a los que se les acusa de no ser dominicanos por su color de piel y a los cuales la policía lejos de detener, apoya y alienta, como fue la violencia recibida por esta misma manifestación el año pasado por grupos fascistas.

Denunciamos la negativa de este y los pasados gobiernos a garantizar el derecho de las y los trabajadores de la industria de la caña, es un crimen racista institucionalizado, es violencia estructural; Rechazamos la construcción del muro del apartheid en la frontera con Haití, representación de las ideologías más racistas y ultra-conservadoras que arraigan el Estado y otros sectores fascistas de la sociedad dominicana.

Esta flor para George Floyd representa la esperanza que tenemos en nuestra propia fuerza y capacidad de lucha como pueblo que debe reconocer su negritud y se va despojando del lastre colonialista. Repudiamos la violencia policial, institucional, colonial racista y xenófoba.  Manifestamos compromiso para desterrar el fascismo, el racismo del mundo y la falta de aire libertario que asfixió a George Floyd y a tantos y tantas hermanxs nuestrxs.

¡NO AL RACISMO! ¡DÉJENNOS RESPIRAR!

¡LAS VIDAS NEGRAS, LAS VIDAS RACIALIZADAS IMPORTAN!

     #BlackLivesMatter              #ICantBreatheRD.     No al Colonialismo de Ayer y Hoy!  

Firmado en Santo Domingo a los 25 días de mayo del 2021.

ACCIÓN AFRO-DOMINICANA, PROYECTO ANTICANON, RECONOCI. DO, AFRITUDE, COMITÉ DOMINICANO DE AMISTAD Y SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS.

Invisibles ante la pandemia de la Covid-19 en República Dominicana

El 19 de marzo el Estado dominicano decretó el Estado de emergencia, que restringía los horarios de movilidad de todas las personas. Las primeras dos semanas fueron de extrema ansiedad al saber que estás obligado a permanecer en casa y salir sólo cuando fuera realmente necesario en el horario permitido. Pero en medio de mi preocupación había otras que cada día aumentaban, relacionadas a la población con la cual he trabajado en los últimos diez años.

Seguir leyendo en: http://www.amphibiousaccounts.org/#!/es/publicacion/invisibles%20ante%20la%20pandemia

UNA FLOR PARA FLOYD

Desde República Dominicana,  en el punto donde colonialistas colgaron la cabeza del anti-esclavista Lemba Calembo, gritamos, el racismo tampoco nos deja respirar. Junto a George Floyd, recordamos el linchamiento de Claude Jean Harri, el asesinato de Ney Henríquez Díaz a manos de la policía. La Sentencia Racista del Tribunal Constitucional. Denunciamos el ataque de nacionalistas contra Afros a los que se les acusa de no ser dominicanos por su color de piel.

El asesinato de Floyd es la gota que derrama nuestra paciencia. Somos parte de una muchedumbre que en todo el mundo grita hambrienta de justicia social: ¡LAS VIDAS NEGRAS IMPORTAN! Las vidas de los pueblos condenados por su origen, por su color o sus rasgos físicos, por su cultura importan! Denunciamos el racismo imperialista de los EEUU, y también el racismo local. Aquí en República Dominicana el racismo está más vivo que nunca… ¡NO PODEMOS RESPIRAR!

Nos unimos al repudio universal por el asesinato de Floyd y de todos y todas las que como él han caído a manos de la violencia policial, institucional, colonial racista y xenófoba.  Manifestamos solidaridad y compromiso para desterrar el racismo del mundo y la falta de aire libertario que asfixió a Floyd y a tantos y tantas hermanxs nuestrxs. Con él demandamos derechos y pago de deudas históricas, reparación a los afroamericanos, a los pueblos afrodescendientes del mundo, indígenas, africanos victimas del colonialismo y el régimen de la esclavitud en las Américas y África.

Nos han matado tantas veces, con cada muerte renacemos. Renace nuestra rebeldía, de frente a un sistema imperialista que asfixia a miles de hombres y mujeres que sufren en carne propia el crimen del racismo de Estado.

Junto a Floyd y su pueblo, marchan y luchan dignamente -también oprimidos,  maltratados de múltiples maneras- nuestros hermanos/as del mundo colonizado, emigrantes árabes, asiáticos, descendientes de pueblos originarios y sectores empobrecidos, que sufren las crueldades de ese poder imperial lleno de odio y vandalismo institucionalizado.

A más de 400 años de la esclavización, a más de 50 años de la llamada lucha por los derechos civiles, apelamos a las exigencias de respeto a los Derechos Humanos de Malcolm X.  Apelamos al sueño de Martin Luther King, ya son ciento cincuenta años después “y el negro aún no es libre” y “todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.” Apelamos a Mama Tingo en su lucha por el derecho a la tierra de los campesinos afrodominicanos. Apelamos a la memoria de Liborio,  como él, “¡NO COMEMOS PENDEJÁ!”.

¡Mientras los africanos, afroamericanos, afrodominicanos y afrodescendientes del mundo vivan un estado de exclusión social, de racismo, de pobreza y un régimen brutal policial, no habrá paz

¡NO AL RACISMO! ¡DÉJENNOS RESPIRAR! ¡MIENTRAS NO HAYA JUSTICIA NO HABRÁ PAZ! ¡LAS VIDAS NEGRAS, LAS VIDAS RACIALIZADAS IMPORTAN!

“Muñecas negras” Un proyecto contra el racismo y para el empoderamiento de las mujeres en la República Dominicana.

Por: Raúl Zecca Castel

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“Me gusta aprender a hacer muñecas negras porque así hago algo parecido a mi: son negras y de pelo rizado,  como yo! Y al mismo tiempo me hace reflexionar sobre lo que realmente soy, me hace pensar que no es justo que las niñas tengan que jugar con muñecas en las que no pueden identificarse, porque las munecas que se venden normalmente son blancas, flaquitas y con el pelo rubio…però aqui son muy pocas las personas asì!”

Estas palabras de Bileysi, una joven dominicana de ascendencia haitiana, resumen a la perfección el espíritu de este nuevo proyecto popular que se está desarrollando en el país caribeño con el propósito de empoderar a las mujeres de los bateyes, pequeñas comunidades de tipo rural dispersas entre las inmensas plantaciones de caña de azúcar.

Liderado por Ana María Belique y Elena Lorac, miembras fundadoras del movimiento Reconoci.do, un colectivo juvenil que lucha contra la discriminación racial y en favor del reconocimiento de la identidad afrodescendiente en la República Dominicana, el proyecto “Muñecas negras” consiste en talleres semanales, en que las participantes aprenden a fabricar hermosas muñecas de tela, al tiempo que tienen la oportunidad de ir desarrollando un enfoque crítico sobre temas que tocan directamente sus vidas, como la violencia de género y, justamente, el racismo.

La mayoría de las mujeres que acuden a los talleres, de hecho, son jóvenes afrodescendientes, hijas de inmigrantes haitianos empleados como braceros desde largo tiempo en las rentables plantaciones de caña de azúcar, donde trabajan en condiciones de semiesclavitud; mujeres que por vivir en esos lugares aislados, por ser negras, pobres y, en fin, por ser mujeres, no tienen posibilidad de insertarse en el mercado laboral oficial y son objeto de continuas discriminaciones y violencias.

Aun siendo un país con una población mayoritariamente negra, la República Dominicana tiene una cuenta pendiente con su herencia africana y, en especial, con el aporte histórico de la vecina Haití.

Esta negación y este rechazo, compartido y generalizado, a lo negro y a lo haitiano, finalmente, se ha reflejado en una política gubernamental discriminatoria. A través de una controvertida reforma constitucional, incluso aplicada con carácter retroactivo, en el 2013 se despojó de la nacionalidad dominicana a decenas de miles de personas nacidas en el país pero cuyos padres son extranjeros.

A raíz de esa reforma constitucional, Belique y Lorac se han sido dos liderezas del movimiento Reconoci.do, el cual tiene como  objetivo  defender los derechos de las personas afectadas, promoviendo manifestaciones, debates y demandas colectivas. Pero mas allá de las grandes movilizaciones, también sintieron la necesidad de trabajar desde abajo, en el día a día, construyendo conciencia y conocimiento junto a las personas más desfavorecidas, el anillo mas débil de la cadena: las mujeres de los bateyes, quienes ni siquiera tenían los recursos culturales para emprender una lucha tan grande.

Así nació la idea de “Muñecas negras RD”, como forma concreta de lucha y resistencia cotidiana: utilizar un objeto tan simple como una muñeca de tela para concientizar, empoderar y, tal vez, rescatar la vida de las mujeres. Recuerda Belique:

“Hace mucho que venía soñando con realizar algo junto a la población bateyera a la que pertenezco. Quería realizar algo práctico, inmediato, que conjugase la acción con la teoría, y pensé: ¿qué mejor manera que reflexionar y, al mismo tiempo, actuar para deconstruir los estereotipos de belleza que históricamente nos han impuesto desde niñas? Ese fue el pensamiento: ayudar a nuestras jóvenes a reconocerse como negras, valientes y guerreras que luchan cada día contra las adversidades en una sociedad que menosprecia a lo negro y lo inferioriza”.

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El primer taller del proyecto se celebró el pasado marzo del 2019 en el batey Sabana Larga, en la provincia de Monte Plata, a unos 50 kilómetros al norte de la capital, Santo Domingo. Desde entonces, todos los sábados, un número creciente de mujeres ha seguido reuniéndose para fabricar decenas de muñecas negras, ejemplares únicos, enteramente realizados a mano, con su cabello naturalmente rizado y alegres vestidos de colores. Durante los talleres, las participantes trabajan en grupos, ríen y se

divierten, pero también conversan, discuten y razonan sobre sus vidas, planteándose preguntas y posibles soluciones a los problemas que sufren por su condición social.

“Los talleres –agrega Ana María Belique– ayudan a elevar la autoestima facilitando conversaciones sobre derechos humanos, discriminación estructural, apatridia y negritud. Pero a la vez, son una oportunidad para que las mujeres desarrollen una habilidad que les pueda generar ingresos”.

En efecto, las muñecas fabricadas por las mujeres en los talleres están a la venta, y las ganancias sirven para seguir desarrollando el proyecto y también para ayudar económicamente a las participantes. Sin embargo, por el momento la iniciativa se mantiene gracias a la colaboración de amigos y amigas que creen en la importancia de este trabajo, pero el propósito para el 2020, afirma Ana, es

“involucrar a más comunidades y a más mujeres. Por esta razón, necesitamos el apoyo y el sostén de todos. Ver a las mujeres amar estas muñecas negras nos llena de orgullo y nos hace sentir que vamos por el buen camino. Ellas son las que le dan sentido a nuestro trabajo”.

Publicado en acento.com.do